Mi vida, como la de cualquier persona, ha sido una constante lucha por intentar sacar la cabeza del agua en un mundo lleno de aplastantes condicionamientos. En el fondo siempre sentí que había algo más allá a lo que podía aferrarme, pero, sin la Kaula, no habría tenido ni una vía ni las herramientas para hacerlo. Los maestros, Mar y Juanjo, transmiten la vía de la manera más directa y real, sin dejarse ni un detalle, siempre con el máximo esfuerzo y amor. Son la demostración viva de que la única manera de ser feliz y realizarte en la vida es alinearte con la consciencia, y por ello, son las personas más admirables que conozco. Si no les hubiera conocido ni hubiera entrado en la Kaula, seguiría ahogándome en mi ego, en mis traumas y en mis propias manipulaciones. Gracias a ellos, aunque pareciera imposible, ahora puedo decir que dedico mi vida a la consciencia, a amar y a hacer las cosas que me hacen feliz. Lo que hacen los maestros es tan mágico que a veces todavía me cuesta creérmelo y ponerle palabras. Ojalá todo el mundo pudiera experimentarlo.
La práctica del shivaismo ha removido mi ser hasta lo más profundo, me ha hecho tomar conciencia de lugares desgarradores en el interior y a observarlos en el vacío con una suavidad que no recordaba que existía. Ha cambiado mi experiencia por completo y a desmontado todo lo que creía ser, ha aliviado mi corazón y me ha dado esperanza en la adversidad. Cada día sigo sorprendienéndome de la grandeza de las enseñanzas y de Shiva. He podido ver lo hermoso de lo brutal y lograr identificar los patrones que me han tenido en una rueda de ratón practicamente toda la vida a tomar el valor de enfrentarlos y sentirme libre sin darle tanta importancia a la historia personal, aún sigo rompiendo estructuras mentales que ni siquiera sabía que estaban ahí. Le doy gracias las maestras por transmitir su energía y las prácticas, y a Shiva por la oportunidad de estar aquí ❤️🙏
Para mi la kaula ha supuesto prácticamente volver a la vida. Cuando entre, con 22 años, estaba absolutamente enferma: TCA, relaciones abusivas, una familia violenta. Básicamente no le encontraba sentido a estar viva, de verdad no lo entendía. Y cuando les encontré en redes y empecé a consumir todo su contenido mi vida comenzó a cambiar. Cosas a las que pensaba que estaba condenada, como la anorexia, de pronto abordándolo desde la cosmovisión del tantra, perdían completamente su fuerza. Básicamente deje de ser una enferma crónica dada por pérdida por la psicología a ser una persona de nuevo. Por un lado la práctica te da claridad para abordar temas que normalmente están intercedidos por la cultura, como el tema de la familia. Y la cosmovisión te va quitando los malentendidos que te tienen persiguiendo tus carencias, etc. Y por último la kaula y las maestras, yo me siento absolutamente sostenida por ambas. Es muy fuerte cuando vienes de familias violentas y que no te han querido, encontrarte con un sostén de este tipo, porque habitualmente no has conocido nada similar. No has conocido que alguien quiera de verdad lo mejor para ti, o relacionarte sin que te manipulen, etc. Y esto es muy revolucionario.
Me llamo Cory y llevo algo más de 1 año en la escuela. Hacía tiempo que conocía a Mar y Juanjo por publicidad y luego por Instagram, pero no fue hasta que ocurrió un incidente violento en mi familia, después de años de terapia y de triste espiritualidad, que decidí que algo tenía que cambiar porque no podía más con el sufrimiento. Y, llena de miedo, me empujaron a hacer el test de la escuela. Y Shiva me permitió entrar. Desde entonces, por la gracia de Shiva, todas las prácticas, la cosmovisión, la devoción, los retiros y la presencia de las maestras tienen un único objetivo: la destrucción de mi ser individual y la unión con Shiva. Es un trabajo duro y constante que se ha convertido en mi prioridad vital. Abrirte a la espacialidad y sentir la gracia de la Consciencia Universal, no tiene precio. Gracias Mar y Juanjo. Gracias Shiva.